Fritz Lang, adelantándose a su tiempo

Pero no solo su obra es interesante; su vida es digna de una película. Se enroló, luchó y resultó herido en la Primera Guerra Mundial; fue elegido por el régimen nazi para dirigir sus estudios cinematográficos y renunció a ese privilegio debido a sus convicciones. La pérdida de la vista fue lo único que lo pudo alejar de su gran pasión, el cine.
Se cumplen 32 años de su desaparición física, pero su legado cultural permanece intacto.
El nombre completo de este gran director era Fritz Anton Christian Lang y vino al mundo un 5 de diciembre de 1890, en Viena. Decidió estudiar arquitectura, pero dejó la carrera para dedicarse a escribir guiones.
Pero algo se interpuso en el camino: la guerra o, mejor dicho, la Gran Guerra en realidad. Se enroló en el ejército austríaco y fue al frente de batalla, donde resultó herido.
La clave de su inclinación a la dirección radiqua en el primer film que fue hecho sobre un guión suyo. Se trata de Die Hochzelt im Exzentrik Klub, que no conformó a Lang y lo impulsó a querer dirigir sus propios filmes para contar las historias tal como él las pensó.
Entre sus filmes más destacados, se encuentra la saga de Dr. Mabuse. Una de las primeras grandes trilogías de la historia del cine. La primera, de 1922, Dr. Mabuse, der Spieler - Ein Bild der Zeit; la segunda parte, de Le Testament du Dr. Mabuse; y la tercera, titulada Die 1000 Augen des Dr. Mabuse, de 1960. Cada una de ellas representan distintas etapas de la carrera de Lang.
Metrópolis es la obra maestra por la cual siempre será recordado. Una película muda de ciencia ficción basada en una historia de su esposa Thea von Harbou, con contenido político. Fue filmada en 1927 y es considerada por algunos como un exponente del expresionismo alemán de esa época, otros disienten y creen que solo algunas escenas de Metrópolis representan esa corriente artística.

Otra excelente pieza dirigda por Lang es M, el Vampiro de Düsseldorf (titulada simplemente M en la versión original). Cuenta la historia de un asesino de niños, personificado por Peter Lorre, que azota a la ciudad de Düsseldorf con sus horribles crímenes. La policía no lo puede ubicar y la presión de la sociedad sobre el cuerpo de seguridad comienza a ser cada vez mayor. Es por eso, que todo el submundo dominado por la mafia se ve afectado por los constantes asedios policiales en busca del "vampiro de Düsseldorf". Será entonces la misma mafia quien se organizará para encontrarlo y poder así seguir con sus actividades. Esta película está considerada como una de las inaugurales del film-noir o cine negro policial.


Su destino fue Hollywood, donde hizo algunas películas como Fury y Man Hunt, luego la presión de los estudios lo llevó a hacer películas más comerciales y eso lo terminó desalentando. A pesar de todo, como pudo, siguió haciendo cine de autor pero la pérdida de la vista lo alejó por completo y para siempre de su rol de director.
Fritz Lang es uno de los maestros más grandes que ha dado la historia del cine. No se puede más que recomendar ver sus films, para retroceder al pasado del cine y dejarse llevar por cada una de esas películas, que a pesar de ser profundas y antiguas, entretienen tanto como las modernas.
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